Los 12 ajustes de WhatsApp que deberías cambiar hoy: privacidad, fotos, llamadas y seguridad

Muchas personas llevan años usando WhatsApp sin haber tocado casi ninguno de sus ajustes. Repasamos los que de verdad marcan la diferencia, y no hace falta ser un experto para cambiarlos.

Candado digital representando la privacidad de WhatsApp
La mayoría de los ajustes de privacidad de WhatsApp se cambian en unos minutos

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WhatsApp se ha convertido en una de esas aplicaciones que prácticamente todos tenemos en el móvil.

La utilizamos para hablar con familiares, enviar fotografías, organizar viajes, recibir documentos, comunicarnos con compañeros de trabajo e incluso contactar con empresas. El problema es que muchas personas llevan años utilizando WhatsApp sin haber cambiado prácticamente ninguno de sus ajustes. Y algunos vienen configurados de una forma que quizá no sea la más conveniente para nosotros.

Desde evitar que las fotografías de los grupos llenen el almacenamiento hasta impedir que cualquier persona pueda añadirnos a un grupo, WhatsApp ofrece bastantes opciones que merece la pena revisar. No hace falta ser un experto: la mayoría se pueden cambiar en unos minutos.

Almacenamiento y grupos

1. Evita que todas las fotografías de WhatsApp terminen en tu galería

Este es uno de los ajustes que más espacio puede ahorrar. Si participamos en varios grupos, probablemente recibimos decenas o incluso cientos de fotografías y vídeos cada semana. El problema aparece cuando todos esos archivos terminan guardados automáticamente en el teléfono: podemos encontrarnos con fotografías que no recordamos haber recibido ocupando varios gigabytes.

WhatsApp permite controlar la descarga automática de archivos multimedia y también si las imágenes recibidas aparecen en la galería. La idea no es dejar de recibir fotografías, es decidir cuáles queremos guardar. Una imagen importante de un familiar puede conservarse perfectamente, mientras que una fotografía reenviada diez veces puede desaparecer sin que nadie la eche de menos.

2. Decide quién puede añadirte a grupos

Los grupos de WhatsApp pueden ser muy útiles, pero también pueden convertirse en una fuente constante de mensajes que no nos interesan. Lo que mucha gente no sabe es que WhatsApp permite controlar quién puede añadirnos directamente a un grupo.

En lugar de permitir que cualquier persona con nuestro número nos añada, podemos limitar esta posibilidad a nuestros contactos. Es una configuración especialmente interesante para quienes reciben invitaciones a grupos desconocidos, y reduce las posibilidades de terminar en grupos creados para enviar publicidad o mensajes no deseados.

9. Revisa cuánto ocupa cada conversación

Si tu móvil se está quedando sin espacio, no empieces borrando fotografías al azar. Primero mira qué conversaciones están ocupando más almacenamiento. WhatsApp dispone de herramientas para administrar el espacio utilizado por los archivos multimedia, y es posible identificar las conversaciones que más ocupan y revisar los archivos almacenados.

En muchos casos descubriremos que uno o dos grupos son responsables de una parte importante del almacenamiento. Y eso permite hacer una limpieza mucho más precisa.

10. Silencia los grupos que no necesitas seguir constantemente

No hace falta abandonar un grupo para dejar de recibir notificaciones continuamente. Podemos silenciarlo. Esto resulta especialmente útil con grupos familiares, comunidades de vecinos, actividades deportivas o grupos de trabajo en los que necesitamos consultar la información de vez en cuando, pero no queremos que el teléfono vibre cada pocos minutos.

Silenciar un grupo no significa abandonarlo. Simplemente dejamos de recibir avisos constantes, y podemos entrar cuando queramos y leer los mensajes.

Privacidad de tu perfil

3. Oculta tu foto de perfil a desconocidos

Nuestra fotografía de perfil puede parecer un detalle sin importancia, pero cualquier persona que tenga nuestro número puede llegar a verla si tenemos configurada la privacidad de forma demasiado abierta.

Desde los ajustes de privacidad podemos decidir quién puede ver nuestra fotografía de perfil. Para muchas personas, permitir que solamente nuestros contactos puedan verla es una opción más razonable. No significa que WhatsApp sea más seguro automáticamente, pero sí reduce la cantidad de información personal que dejamos disponible para personas que no conocemos.

4. Revisa quién puede ver tu última conexión

WhatsApp permite controlar la visibilidad de determinados datos relacionados con nuestra actividad. Podemos decidir quién puede ver información como nuestra última conexión o cuándo estamos en línea, dependiendo de las opciones disponibles en nuestra versión de la aplicación.

Esto puede parecer una cuestión menor, pero para muchas personas supone una diferencia importante. No todo el mundo quiere que otras personas sepan cuándo se conectó por última vez, y tampoco estamos obligados a proporcionar esa información.

Seguridad de la cuenta

5. Activa la verificación en dos pasos

Si solamente vas a cambiar un ajuste de seguridad de WhatsApp, este debería estar entre los primeros. La verificación en dos pasos añade una capa adicional de protección a la cuenta. WhatsApp permite establecer un PIN que será necesario en determinados procesos de verificación del número.

Esto es especialmente importante porque nuestro número de teléfono está asociado a la cuenta. La protección adicional no significa que podamos bajar la guardia ante mensajes sospechosos, pero sí añade una barrera más. Y cuanto más importante sea la cuenta que protegemos, más sentido tiene utilizar todas las medidas de seguridad disponibles.

6. No compartas códigos que recibas por SMS

Este consejo no es exactamente un ajuste, pero probablemente sea uno de los más importantes. Si recibes un código de verificación de WhatsApp que tú no has solicitado, no se lo envíes a nadie. Ni siquiera si alguien te escribe diciendo que se ha equivocado y que el código era suyo.

Los delincuentes pueden intentar convencer a la víctima para que les proporcione el código necesario para registrar la cuenta en otro dispositivo. La situación puede comenzar con un mensaje aparentemente inocente. Por eso conviene recordar una regla sencilla: los códigos de verificación son personales. No se comparten.

7. Activa el bloqueo de chats cuando lo necesites

WhatsApp dispone de herramientas para proteger determinadas conversaciones. El bloqueo de chats permite colocar conversaciones concretas en una zona protegida mediante la autenticación del dispositivo.

Puede resultar útil si compartimos ocasionalmente el teléfono con otra persona o simplemente queremos mantener determinadas conversaciones fuera de la vista principal. No es necesario bloquear todos los chats; podemos utilizar esta función únicamente para aquellas conversaciones que consideremos más privadas.

8. Utiliza los mensajes que desaparecen cuando tenga sentido

Hay conversaciones en las que no necesitamos conservar los mensajes indefinidamente. WhatsApp permite configurar mensajes temporales que desaparecen después de un periodo determinado. Esto puede ser útil para conversaciones puntuales, información que solamente necesitamos durante unos días o determinados grupos.

No hay que utilizarlo para todo, pero puede ser una buena herramienta cuando no queremos que una conversación permanezca almacenada durante años.

12. Activa el silencio de llamadas de desconocidos

Las llamadas de números desconocidos pueden resultar especialmente molestas. WhatsApp incorpora una función para silenciar las llamadas procedentes de números que no conocemos. La llamada no necesariamente desaparece por completo: podemos seguir encontrando información sobre ella en el registro correspondiente, pero evitamos que el teléfono esté sonando constantemente por llamadas no deseadas. Es una función especialmente útil para quienes reciben muchas llamadas desconocidas.

11. No abras enlaces sospechosos aunque los envíe un conocido

Aquí encontramos otro problema cada vez más habitual. Recibimos un mensaje de alguien que conocemos con un enlace. Como conocemos a la persona, pensamos que es seguro. Pero una cuenta de WhatsApp puede haber sido comprometida o el propio contacto puede haber reenviado un mensaje sin comprobarlo.

Por eso no debemos confiar únicamente en quién nos envía el enlace. Si el mensaje habla de un premio, una supuesta devolución de dinero, un paquete retenido o una oferta demasiado buena para ser cierta, conviene detenerse antes de pulsar. Y si tenemos dudas, lo mejor es preguntar directamente al contacto por otra vía.

El ajuste más importante no está dentro de WhatsApp

Podemos cambiar todos los ajustes de privacidad de WhatsApp y seguir siendo vulnerables si cometemos un error básico. La mayoría de las estafas no necesitan encontrar un agujero de seguridad en la aplicación. Necesitan convencer a una persona.

Un mensaje puede decir que hemos ganado un premio. Otro puede avisar de que tenemos un paquete pendiente. También podemos recibir un supuesto mensaje de nuestro banco, de una empresa de reparto o incluso de un familiar que asegura haber cambiado de número. El objetivo suele ser conseguir información, dinero o que pulsemos un enlace.

Por eso la mejor protección sigue siendo desconfiar de los mensajes inesperados que intentan generar urgencia.

Las señales que deberían hacerte desconfiar

Hay varios patrones que se repiten.

"Necesito que me hagas un favor urgente"
Especialmente si el supuesto familiar pide dinero. Antes de hacer nada, llama directamente a esa persona utilizando el número que ya tenías guardado.

"Tu cuenta va a ser bloqueada"
Los mensajes que intentan provocar miedo son muy habituales. No pulses el enlace inmediatamente: entra directamente en la aplicación o en la página oficial del servicio y comprueba si existe realmente algún problema.

"Has ganado un premio"
Si no recuerdas haber participado en un concurso, probablemente no hayas ganado nada. Y si para recibir un premio te piden pagar primero una cantidad de dinero, es una señal de alarma todavía mayor.

"Mándame el código que te acaba de llegar"
No lo hagas. Los códigos de verificación no se comparten con otras personas.

¿Hay que cambiar todos estos ajustes?

No necesariamente. No existe una configuración perfecta para todo el mundo. Una persona que utiliza WhatsApp únicamente para hablar con su familia probablemente no necesita cambiar tantas opciones como alguien que utiliza la aplicación para trabajar.

Pero hay algunos ajustes que prácticamente cualquier usuario debería revisar:

  • Verificación en dos pasos.
  • Privacidad de la fotografía de perfil.
  • Quién puede añadirnos a grupos.
  • Descarga automática de fotografías y vídeos.
  • Llamadas de números desconocidos.
  • Copias de seguridad.
  • Aplicaciones y dispositivos vinculados.

Con revisar estos apartados ya podemos mejorar bastante nuestra experiencia.

Comprueba también qué dispositivos tienen acceso a tu cuenta

Este es un ajuste que mucha gente olvida. WhatsApp permite utilizar la cuenta en otros dispositivos, como ordenadores. Es útil para trabajar o escribir desde un teclado, pero conviene revisar periódicamente qué dispositivos aparecen vinculados.

Si encontramos un ordenador o dispositivo que no reconocemos, debemos actuar inmediatamente. No hay ninguna razón para mantener vinculado un dispositivo desconocido.

No necesitas cambiar de móvil para mejorar tu privacidad

Cuando hablamos de privacidad y seguridad muchas personas piensan inmediatamente en comprar un teléfono nuevo. No siempre hace falta. Gran parte de la protección depende de cómo tenemos configuradas las aplicaciones y de nuestro comportamiento.

Un teléfono de varios años con un sistema operativo actualizado, una buena contraseña, bloqueo de pantalla, copias de seguridad y aplicaciones descargadas desde fuentes oficiales puede ser una herramienta perfectamente válida. Cambiar de móvil no soluciona automáticamente una mala configuración.

Comprueba quién puede ver tu información, quién puede añadirte a grupos, qué archivos están ocupando espacio, qué dispositivos tienes vinculados y si tienes activadas las medidas de seguridad disponibles. Después, simplemente utiliza WhatsApp con normalidad.

No hay que vivir con miedo a las estafas ni desconfiar de cada mensaje. Solo hay que acostumbrarse a detenerse unos segundos cuando algo parece demasiado urgente, extraño o bueno para ser verdad. Porque en WhatsApp, como en internet en general, unos segundos de precaución pueden evitar muchos problemas.

Preguntas frecuentes

¿Debo compartir el código de verificación de WhatsApp si alguien me lo pide?
Nunca. Los códigos de verificación de WhatsApp son personales y no se comparten con nadie, ni siquiera si la persona dice que se equivocó y que el código era suyo. Compartirlo permite a un atacante registrar tu cuenta en otro dispositivo.
¿Hace falta cambiar todos los ajustes de privacidad de WhatsApp?
No necesariamente, depende de cómo uses la aplicación. Pero hay algunos que casi cualquier usuario debería revisar: la verificación en dos pasos, quién puede ver tu foto de perfil, quién puede añadirte a grupos, la descarga automática de archivos y las llamadas de números desconocidos.
¿Cómo sé si un mensaje de WhatsApp es una estafa?
Desconfía de mensajes que generan urgencia ("tu cuenta será bloqueada"), piden dinero con prisa aunque parezcan de un familiar, anuncian premios que no recuerdas haber ganado, o piden que reenvíes un código de verificación. Ante la duda, verifica por otra vía antes de actuar.

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Equipo Cultura Tecno

Ciberseguridad · Divulgación tecnológica

Este artículo ha sido redactado por el equipo de Cultura Tecno con un enfoque práctico y accesible, sin tecnicismos innecesarios. Se actualiza periódicamente para reflejar los avances del campo.